Publicidad:
Terra
La Coctelera

Una reflexión

Opcion A u opción B

Tengo una forma muy particular de desenvolverme con las mujeres, normalmente siempre me despliego con la bandera de amigo para poderlas ir conociendo y saber si realmente me interesa buscar algo más con ella, el tiempo que tardo en conocerla es variado, pero la forma es la misma. Esto me ha traido ventajas y desventajas, simplemente con una de ellas tardé o me costó 4 años lograr que sucediera algo entre nosotros.

La ventaja es que debido a esto tengo muchas amigas, el problema viene cuando una de ellas me gusta más que simplemente amiga, entonces busco algo más y empiezan las interrogantes, si es conveniente, si podré quitarme la etiqueta de amigo, si ella puede verme más que como simple amigo, en fin, infinidad.

Y es que una mujer cuando a un hombre lo etiqueta como amigo, es más fácil conseguir ser astronauta a que ella pueda permitir que ocurra algo más, por que para ellas un amigo es algo MUY fraternal, vaya, a un amigo lo ven como su hermano, su gran confidente y de hecho más de una me ha confesado que cuando intentan andar con un amigo es como si anduvieran con su hermano o su primo, no les es cómodo.

Por esta forma particular he "perdido" la oportunidad de andar con más de una mujer de las que me gustan, lo pongo entre comillas por que tal vez no pueda tener algo más con ellas, pero me han dado un lugar excepcional en su vida, así que he ganado más por que normalmente una relación no termina como quisiéramos, pasa el tiempo y esa ex se convierte en algo ajeno a nuestra vida, contrario a una amiga, que se queda para mucho tiempo.

Pero un hombre no puede pasar su vida teniendo solo amigas, que vida sexual y sentimental queda con ello, se convierte en un desierto, muy certeramente me lo dijo uno de mis mejores amigos, un hombre no puede tener amigas, siempre va a querer buscar algo más, en cambio una mujer puede tener cientos de amigos.

Toda esta forma de llevar mi vida sentimental me tiene en este desgarre de ideas, por que me siento triste de dejar ir a una gran mujer en mi vida, la niña con la que mejor me he llevado en toda mi vida, quien más me ha conocido, me pesa, me pesa ver como se va, como me tengo que hacer a la idea de que como dice la canción de José José "lo que un día fue no será"; me quedo con muchas experiencias con ella, muchos recuerdos, mucha felicidad, pero no me puedo hacer a la idea de que un día voy a ver cuan ajeno soy a su vida... y ella a la mía, lo curioso es que con ella hice todo al reves a como normalmente actúo, empecé una relación con ella antes de conocerla bien, siempre me mostré con franco interés de tener algo serio con ella.

Ya sé, este es otro post más en el que hablo de ella, no la puedo sacar de mi vida, de mi mente, la extraño, la quiero, me hace falta ser parte de su vida diaria, pero algo dentro de mí me hace seguir manteniendo esta decisión de no buscar algo más, pero no se por que, me da miedo avanzar, le rehuyo a dejarla ir y es que dentro de mí se está llevando una batalla de ideologías, por una parte veo mi vida a lado de ella, juntos consiguiendo lograr nuestras metas, creándonos una vida muy feliz, teniendo un futuro franco juntos, para ello tendría que sacar de mi mente la idea de conocer más mujeres, de ya no crecer más la experiencia de mi vida sexual y de sacar de mi vida a un par de amigas, por lo que no estoy seguro de regresar con ella, pero a la vez no puedo seguir adelante y sacarla de mi vida, por que no estoy seguro de si vale la pena dejarla ir a cambio de mi "libertad".

Tengo miedo de abrir los ojos o ver este asunto en un futuro y lamentarme de la decisión que haya tomado, pero así es la vida y no queda más que arriesgarse a cometer errores, por lo tanto sigo perdido buscando la mejor decisión.

Pero vuelvo a la misma, dentro de mí se lleva esta batalla por que simplemente tengo que decidir sobre el tipo de vida que quiero llevar, si la de carpe diem, exclusivamente conmigo, con mi propia vida, con mi propia brujula, viviendo solo para mí o la de una vida planeada a lado de alguien a quien quiero y admiro mucho, no se, estoy muy joven aún para estresarme tanto con esto.

En fin.

Borrado

Los mejores recuerdos de la vida se guardan en segundos, en esos pequeños instantes se resumen tantas experiencias, tantas convivencias, solo en segundos, al igual que en pequeñas fotos que se quedan en nuestra mente.

Pero el cerebro no siempre guarda todo, siempre se apoya de elementos externos, aromas, gestos, palabras, fotos, que al tenerlos presentes se pone "play" en nuestro cerebro y comienza a reproducirse la película de un recuerdo, volvemos a sentir, a escuchar, a ver, a oler ese pasado que hemos guardado.

Es maravilloso eso, por que solo basta abrir un album, platicar, para volver a vivir todo, yo creo que a todos nos ha pasado que un día nos ponemos a pensar en alguien que pasó por nuestra vida y en nuestra mente vemos toda la película de esa historia, wow, es único también ese momento, el de recordar.

Pero, ¿qué pasa cuando no existen esas fotos? ¿esos aromas? ¿esas pláticas? Simplemente se borran las puertas que te llevan a esos recuerdos y cuando alguien borra esas fotos, te quita esos aromas y dejas de hacer esas pláticas, simplemente eres borrado, dejas de existir.

Que triste es ver que te han borrado, a pesar de que te dicen que no es así, tu lo sabes que sí, buscas y ya no estas en ninguna foto, tus cartas son devueltas y no ella no guarda nada físico que le haga pensar en tí, eres suprimido.

Ya se, me está llegando la melancolía, pero es difícil huir, solo queda aceptarlo y vivir con ello para poder pasar este trago amargo y continuar con la vida.

Pero la pregunta es... ¿debo continuar, en verdad debo avanzar y dejar esto atrás?

El Ateo

No pretendo entrar en temas religiosos, solo comparte este archivo que me pasaron, está muy bueno, ahí lo dejo para lo vean.

Rían un poco, es bueno para la vida

La cerveza y la economía

Estos eran diez amigos para los que la fortuna y el trabajo de cada quien les habían deparado una vida muy distinta en lo material. Sin embargo, tenían un gran gusto en común: sentarse cada día en el bar de la colonia a compartir entre ellos tomando cada quien una cerveza. Desde tiempos inmemoriales, seguramente a propuesta del economista del grupo, habían decidido dividir el total de la cuenta de la misma forma en la que se distribuye el pago de impuestos en la sociedad. Por tanto, los 100 pesos de la cuenta diaria se repartían de la siguiente manera:

Los cuatro primeros amigos (los más pobres) no pagaban nada;
el quinto pagaba $1;
el sexto pagaba $3;
el séptimo pagaba $7;
el octavo pagaba $12;
el noveno pagaba $18
y el décimo amigo (el más rico) pagaba $59.

Los diez amigos se reunían a diario. Arreglaban el mundo sólo para descomponerlo de nuevo al día siguiente. Nadie le daba mucha importancia a la distribución de la cuenta entre ellos. Llegó el día, sin embargo, en que todo mundo en el bar empezó a hablar de "competitividad" y de "reformas estructurales". Del cantinero al garrotero, a los otros parroquianos, todos cayeron en cuenta de que la única forma de mantener el negocio en marcha y enfrentar la competencia de otros bares era haciendo ajustes a las costumbres de antaño.

Como parte de los cambios, el dueño del negocio les dió a los diez amigos lo que parecía una buena noticia: "Deseo mantener su lealtad e incorporar a más clientes al bar (aumentar la base de contribuyentes), por lo que a partir de hoy su cuenta diaria se reduce en $20". Un contador público entre los presentes sugirió que para mantener el balance se siguiera dividiendo la cuenta como hasta ahora.

Los cuatro amigos más pobres quedarían tal cual. Seguirían bebiendo de a gratis. ¿Pero cómo se dividiría la ganancia (los excedentes petroleros, la reducción de tasas, la depreciación acelerada para fomentar la inversión) entre los seis que sí pagaban para que a cada cual le tocara "lo justo"? $20 entre 6 da un total de $3.33 por cabeza. Pero al restar dicha cantidad del pago de cada quien resultaba que tanto el quinto como el sexto amigo recibirían un ingreso por beber su cerveza, lo que hasta para un abogado resultaría extraño.

El dueño del bar, un hombre prudente, sugirió que lo justo sería reducir la cuenta de cada quien (la carga fiscal) en una cantidad similar.

Así, ahora el quinto amigo, al igual que los cuatro primeros, no pagaría nada; el sexto pagaría $2 en vez de $3 (un ahorro de 33%); el séptimo pagaría $5 en vez de $7 (28% menos); el octavo pagaría $9 en lugar de $12 (25% menos); el noveno pagaría $15 en lugar de $18 (22% menos) y el décimo amigo pagaría $49 en vez de $59 (un ahorro de 16%). Concretamente, al que pagaba mas le dieron un descuento menor, y para el que pagaba menos, el descuento fue mayor.

Los primeros cuatro estaban igual de bien que antes (no podían estar mejor, recibiendo sin pagar) y los otros seis amigos habían recibido un beneficio.

Sin embargo, una vez en la calle los amigos empezaron a comparar el resultado. "Yo sólo recibí un peso de los $20", dijo el sexto, "mientras que él -apuntando al décimo- recibió $10". "Sí, es cierto", dijo el quinto amigo. "Yo también me beneficié sólo con un peso y no es justo que él haya recibido 10 veces más que yo. ¡Los ricos reciben todos los beneficios!".
"Hey! ¡Momento!" gritaron al unísono los cuatro primeros amigos.
"Nosotros no recibimos nada. El sistema siempre explota a los más pobres".
Ante evidencia tan contundente, los nueve amigos rodearon al décimo y le dieron una golpiza aún más contundente, enojados por la injusta distribución de los beneficios de los cambios.

Al día siguiente, el décimo amigo estaba tan golpeado que no pudo ir al bar a tomar su cerveza. Los otros bebieron sin él pero a la hora de la hora descubrieron que entre todos no les alcanzaba para pagar ni siquiera la mitad de la cuenta.

* Esta pequeña historia ilustra cómo funciona buena parte de cualquier sistema fiscal. Ahora que Hacienda y los diputados dicen que hacen su chamba, vale reiterar que, por definición, el beneficio de mayores recursos públicos producto de una reforma hacendaria debe ir a los ciudadanos más pobres; de la misma forma, en la medida en la que más ciudadanos se sumen a la base de contribuyentes y se termine con el trato de excepción para estos y aquellos, el beneficio de menores cargas fiscales irá a quienes de entrada ya pagan más. De no hacerlo, los nueve amigos dejarán de tomar su cerveza como hasta ahora, mientras que el décimo tomará su Corona o tal vez Heineken, o Coors en cualquier otro país del mundo y a un costo menor.

Por que tardan tanto las mujeres en el baño??

Solo escuchen este audio y entiendanlo, más fácil de entender no puede ser.

Como cualquier hombre siempre he tenido la duda de por que tardan tanto las mujeres en el baño, nunca había podido entender el por que de tan semejante barbaridad jaja, sobre todo por que uno como hombre llega al baño a lo que va y sin tener que esperar nada, pero cuando volteamos al baño de mujeres la fila parece como de venta de boletos del mejor concierto del año.

Bueno, solo escuchen.

Usa protector solar

Hace poco la china me paso este video, ta chido, me gustó, ahí lo dejo para el que lo quiera ver.

Ahora entiendo

No se por qué me llevó tanto darme el tiempo y espacio para reflexionar sobre mi vida, sobre lo que quiero, para entender por qué he tomado las últimas decisiones de mi vida.

Y es que en las últimas semanas mi vida a dado varios cambios, pero las decisiones las he estado tomando más inconsciente y que conscientemente.

El problema es que como no me he dado el tiempo suficiente, mi ser ha estado tragándose muchas cosas, llegó al punto en que no admite más, quiere estallar, pero no quise abril la válvula antes, así que me tengo que aguantar y hacerme a la idea de que no va a ser fácil sacar todo lo que tengo dentro de mí.

Ahora me encuentro en una etapa de reflexión, de saneamiento del alma, espero retomar el sendero correcto que me lleve a lo que siempre he querido.

Al final de cuentas anoche andaba reflexionando sobre algo, uno no puede tener metas y luego olvidarse de la meta y ponerse a hacer otra cosa, uno tiene que ser fiel a sus convicciones, un maratonista no se prepara fuertemente para una competencia y a la mitad del camino se pone a hacer otra cosa, no, es fiel a su meta, no la olvida, pero muchas veces uno si la olvida, la deja de lado, la deja para otra ocasión y así pasa el tiempo, cuando menos piensa uno los años han pasado y no se ha conseguido nada.

Ese ha sido mi problema y no puedo seguir así, ahora entiendo.